Cosita…
vidita…
¿Como te tengo q llamar
ahora?
Por tu nombre debiera ser
supongo.
Pero por acá no sería
adecuado, ¿verdad?
A si que cosita serás, una
vez más…
¿Por donde empezar?
Deberás pensar que estoy
medio loco,
que perdí lo poco de
sensatez q tenía.
Y tal vez tengas razón,
pero es que han
pasado muchas cosas.
Bueno, ¿Por donde empezar?
¿Cómo contarte lo que me
sucede?
Trataré de ir por de a
poco.
Primero que nada quiero q
me disculpes,
que me perdones por no
haber sabido amar.
¿entiendes porque digo
eso?
Yo te amé, como nunca lo
había hecho a alguien.
Pero no sabía como
hacerlo,
y era incapaz de decirte
que te amaba
porque ni siquiera yo
mismo lo sabía.
Y eso creo que fue pk le tenía miedo al amor.
Sé q es sumamente tonto,
pero así fue.
Lamento haberlo
descubierto tan tarde,
pero te lo ‘digo’ pk creo
q mereces saberlo.
Eso era por una parte.
Por otra parte…
Sé que la embarré con
respecto a lo nuestro,
que hice que terminara
todo.
Pero aunque no me lo
creas,
eso lo hice pensando en lo
mejor para los dos.
Sabía que te estaba
hiriendo mucho.
¿Y a qué viene todo esto?
¿Pk escribo estas cosas ahora?
No sé, necesitaba sacarme
estas cosas que tenía guardadas.
Necesitaba que al menos
tuvieras la
oportunidad de conocerlas.
Yo todavía te quiero
mucho.
Y me es muy difícil
aceptar la situación
en que quedamos después de
todo este tiempo.
Me duelen cosas, muchas
cosas
El que ya no tengamos
contacto alguno.
El verte de lejos, y no
poder acercarme.
El no saber nada de ti…
El de repente pasar tan
cerca, pero estar tan distantes…
Una vez me escribiste,
poco después de que
rehicieras tu vida amorosa,
que siempre seríamos
amigos.
Yo te creí, te juro q te
creí.
Y creo q ahí la embarré de
nuevo.
A veces me pregunto que si
ahora me odias.
Sé que te herí mucho, y
tal vez eso sientas ahora.
¿Me odias ahora?
¿O tal vez quieres que yo
te odie, o algo así?
Porque por tu actitud a
veces eso me parece,
pero a mí no me resulta
odiarte…
bueno quizás a veces un
poquito,
pero siempre el cariño me
gana después
así que mejor no intentes
eso.
Tal vez sea mi actitud la
que ha forzado (muy probablemente)
a que todo esto quedara
como quedo, ¿quién sabe?
Pero si tú no me lo dices
¿como podré saberlo?
Ay vidita, ¡como pasa el
tiempo!
El viernes te vi, mientras
pasaba rápido por el patio.
Me dio gusto verte y que
me vieras, aunque solo fueran
esos pocos segundos.
En la tarde luego me
acorde de ti, y estuve pensando algunas cosas.
Pensé en cuanto me gusta verte
alegre y contenta cuando te pillo por ahí en la U,
y también en los celos que
eso mismo me da al ver que estas tan feliz
alejada totalmente de mi
mundo.
También pensé lo que me
hubiera gustado de que
la situación fuese
distinta. Me hubiera gustado que hubieras podido presentarme a tu actual
pareja, y que así ya no tuvieran que haber miradas incómodas cada vez que con
él nos topamos. Una situación distinta, en la cual yo no me sintiera un
elemento sobrante de tu vida, sino que un elemento partícipe de ella. No el más
importante, desde luego. Pero no tampoco uno totalmente prescindible.
Para mi es fácil olvidar
la razón de porque la situación es como es,
y no como yo quisiera.
Cambiando un poco el tema,
no se si habrás visto ésta página, o si
algún día la veas. Pero si
lo haces no quiero que la mal interpretes.
Todas las canciones,
poemas y todo, es para que sepas que no
te puedo olvidar, y que
como dice el título siempre te voy
a tener en mi corazón.
Aunque el amor no halla
podido ser, y se termine de morir en la distancia,
siempre te voy a querer.
Te escribo una vez más,
cosita, esta vez para darle un fin a esta página.
Tiempo ha pasado ya, desde
que escribí las primeras palabras de estas ‘cartas’ que quise dejarte acá. Y al
releerlas junto con el resto de la página me embarga un torbellino de emociones
encontradas y sentimientos nostálgicos. Y también no puedo dejar de ver lo
contradictorio e inconsecuente que he sido.
He sido como un mar de
emociones, que iban y venían como olas rompiendo en la orilla.
Y para peor un mar
tormentoso, el cual me empujaba primero para un lado y luego hacia otro, y al
final no sabía hacia donde me llevaba.
Pero creo que por fin ese
mar se ha calmado, y puedo ver ahora en donde estoy.
Quiero pedirte disculpas
nuevamente, ahora no por las cosas que pasaron o no pasaron en nuestro pololeo,
sino por como me he comportado contigo desde que terminó.
Miro para atrás todo lo
que he hecho, dicho y escrito, y pues no me siento orgulloso precisamente porque
sé que solo empeoré lo poco que quedaba de nuestra relación.
Pero tampoco me siento una
mala persona por ello, ya que todo lo que hice lo hice por no saber reaccionar
de otra forma a las cosas que me estaban hiriendo.
Espero que me puedas
entender y disculpar por todo esto, y que puedas rescatar de todo lo que he
hecho, que te guardo en mi corazón.
Rodrigo